





Si has llegado aquí buscando una respuesta a una cuestión médica, no es ésta tu página. Si, por el contrario, buscas conocer a la persona que te asiste, aquel a quien explicas las cosas más íntimas y delicadas, quizás sí que lo encuentres aquí. El conocimiento mutuo comporta, a la larga, el aprecio.
Champú, cremas y detergentes: Cada día exponemos a nuestro cuerpo a sustancias nocivas (noticia publicada por yahoo.it, y que pueden encontrar, en el idioma original, en el siguiente enlace: http://it.notizie.yahoo.com/53/20100820/thl-shampoo-creme-e-detersivi-ogni-giorn-8b62568.html )
Cada día nuestro cuerpo está expuesto a sustancias que pueden dañarlo. Hablamos de agentes químicos, aditivos o ingredientes que podemos encontrar en los productos que usamos más frecuentemente: champús, detergentes y cosméticos.
La principal causa de la toxicidad es el hecho que muchas veces las sustancias no son testadas. La asociación Skin Deep ha descubierto que en los Estados Unidos el 89% de los ingredientes de los productos cosméticos y para la higiene personal no han superado los controles de
A continuación, una muestra de las sustancias nocivas contenidas en los principales productos de higiene:
Detergentes:
- ¿Qué contienen? Tensioactivos aniónicos o iónicos que pueden entrar en nuestro organismo por inhalación del polvo, por contacto o por ingesta.
- ¿Qué cuadro producen? Provocan o recrudecen las alergias, atacan la parte grasa protectora de la piel, separa el estrato graso y lo corroe, produciendo dermatitis. Si es ingerida, provocan vómitos, náuseas, diarrea, dolores gástricos y abdominales.
Champú y gel de ducha:
- ¿Qué contienen? Ethylparaben, sustancia considerada segura cuando se utiliza a una proporción baja (0’04-0’08%).
- ¿Qué producen? Muchos estudios han encontrado una relación entre paraben y cáncer de mama. En concreto, un estudio en Inglaterra ha descubierto que altos niveles de paraben han sido descritos en los tumores de la mama.
Fragancias sintéticas:
- ¿Qué contienen? Pueden contener hasta 4.000 ingredientes diversos, casi todos químicos.
- ¿Qué producen? Dan lugar a cefalea, vértigos, erupción cutánea, tos violenta y vómito, asma y reacciones alérgicas de la piel. También se han descrito efectos sobre el sistema nervioso central, como depresión, hiperactividad, irritabilidad e incapacidad de concentrarse.
Productos para la higiene de los niños:
- ¿Qué contienen? La sustancia más dañina, en este caso, es el ftalatos (o ésteres de ftalato)
- ¿Qué causan? Alteraciones del sistema endocrino y del sistema reproductor, sobre todo, en los niños. Se sospecha que disminuye la fertilidad.
Productos para el cuidado de la piel: Lápiz de labios, perfumes, loción de uñas, maquillaje y coloración del cabello.
- ¿Qué contienen? Otras sustancias tóxicas. Se trata de ftalatos, paraben, butilacetato, carbon, formaldehido, talco y tolueno.
Desodorante:
- ¿Qué contienen? En ellos encontramos formaldehído.
- ¿Qué producen? El formaldehído es canceroso y puede provocar asma, o irritación de ojos y tráquea. En otros, el talco provoca tumores de ovario y pulmón.
Esmaltes de uñas:
- ¿Qué contienen? Potencialmente peligrosas por la presencia de butilacetato, que puede causar piel seca y agrietada, y el tolueno, que reduce la fertilidad y aumenta el riesgo de aborto espontáneo.
¿Cómo elegir los productos más seguros?
Leyendo antes los ingredientes del producto a adquirir. Si contiene sustancias que no están presentes en la naturaleza, significa que el producto no es seguro.
De todas formas, existen lugares web que detallan qué sustancias son seguras, y cuáles no.
Por ejemplo, para la higiene corporal, pueden encontrar qué utilizar en el siguiente enlace: http://audioconsejosmedicos.blogspot.com/2010/08/la-higiene-corporal-con-productos_23.html
Para completar la noticia: http://www.ilsussidiario.net/News/Curiosita/2010/8/9/I-MAKE-UP-PIU-SANI-Pulire-la-casa-e-farsi-belle-con-prodotti-naturali-tutti-i-segreti-per-un-estetica-bio-/5/104853/
Nuestra historia de hoy tiene como protagonista a Craig Lundberg, soldado británico que, en 2007 sobrevivió a una granada en Basora (Irak), pero perdió el ojo izquierdo, y recibió heridas irreparables en el derecho.
Recientemente, el Ministerio de Defensa de su país ha decidido incluirlo en un proyecto para desarrollar un armatoste, el BrainPort, cuya intención es la de recuperar la visión. De esto se hizo eco el diario El Mundo, en su apartado de Salud (enlace: www.elmundo.es/elmundosalud/2010/03/16/tecnologiamedica/1268746688.html).
Bueno, en realidad, la frase “recuperar la visión” tiene trampa. No es realmente que recupere la visión, sino que el citado instrumento le permite procesar señales visuales, y convertirlas en eléctricas. Estas señales, dado que sus terminaciones nerviosas oculares han perdido su funcionalidad, son enviadas a otro lugar, con diferentes terminales sensitivas (la lengua en este caso), que sí reciben los estímulos y sí son capaces de procesarlos, enviarlos al cerebro, a su correspondiente área sensitiva, y traducirlos como algo comprensible para Craig.
¿Se ha entendido el proceso? ¿No? Intentaremos explicarlo más lentamente.
En toda percepción recibida por los sentidos, existe un receptor, que es donde llega el estímulo. En el caso de una persona con la visión íntegra, este receptor serían las neuronas que forman la retina (conos y bastones, entre otras). Este receptor transforma el estímulo lumínico (lo que vemos, los colores, las luces) en un estímulo de carácter eléctrico, que pueda ser enviado, por los correspondientes circuitos neuronales, hacia el área cerebral correspondiente (en el caso de la visión, el córtex cerebral occipital). Allí, se les atribuye un significado: Son procesados.
Ver circuito neuronal visual en el siguiente enlace: http://www.nmr.mgh.harvard.edu/~rhoge/HST583/doc/VisualCortex.jpg
Pero, en nuestro caso, no disponemos de los receptores para el estímulo visual (Craig no tiene neuronas retinianas funcionales); por tanto, no es capaz de convertir el estímulo lumínico en un estímulo eléctrico. Esto es lo que realiza el BrainPort: Unas gafas de sol con una cámara instalada.
De acuerdo: El estímulo ya ha sido convertido en electricidad. Pero, como todos sabemos, no podemos conectar cables eléctricos con los circuitos neuronales que llevan el estímulo visual hacia la corteza occipital. ¿Cómo podemos, pues, aprovechar estos estímulos? Pues estimulando otros receptores diferentes (en nuestro caso, como decía, linguales), y enseñando a la persona que, un determinado hormigueo (eso es lo que siente en la lengua), corresponde con un grado concreto de luz, de color, de profundidad. Evidentemente, esta estimulación no llega a la corteza occipital, sino al denominado córtex sensitivo (en el siguiente esquema, la denominada área somatostésica primaria http://www.anatomiahumana.ucv.cl/estructura/fotos/cortex2.JPG) En el esquema podemos ver que se encuentra verdaderamente alejada de la zona visual (en el lóbulo occipital).
No es perfecto, sin duda; pero es un avance importante en el terreno de la Biónica.